La firma de Salamone a distintas distancias
En Saldungaray, la obra de Francisco Salamone se reparte entre una plaza, edificios públicos y la entrada del cementerio. Su firma alcanza tanto un banco como una composición monumental. Esa variedad, dentro de un mismo pueblo del partido de Tornquist, es una buena razón para recorrerla con otros y dejar que cada mirada encuentre algo distinto.
El conjunto forma parte de las obras públicas que transformaron Saldungaray en la década de 1930. La geometría asociada al art déco aparece en elementos de uso cotidiano y en construcciones que buscan hacerse presentes a mayor escala.
La propuesta es seguir ese cambio de proporciones: empezar por el mobiliario de la Plaza Independencia, continuar ante la fachada del Mercado Municipal y terminar en la portada del cementerio. Tres paradas para mirar una misma firma desde distintas distancias.
Para un grupo pequeño aficionado a la fotografía y la arquitectura, el recorrido tiene una segunda parte: descubrir cuánto pueden diferir las imágenes de un mismo lugar.