Escondida en el horario
No siempre está escondida en el mapa. A veces está escondida en el horario: temprano, antes de que llegue el resto. La misma playa a las ocho de la mañana y a las dos de la tarde son dos lugares. Para una pareja, la primera hora es la que vale.
Caminen veinte minutos más de lo previsto. El camino fácil termina donde empieza la gente. Un poco después suele haber la misma agua y menos toallas. No hace falta un secreto. Hace falta no quedarse en el primer acceso.